PLUTARCO ELIAS CALLES
Francisco Plutarco Elías Campuzano, mejor conocido como Plutarco Elías Calles, fue un político y militar mexicano, presidente de los Estados Unidos Mexicanos en el cuatrienio de 1924 a 1928. Figura clave en la historia de México, en el apogeo de su carrera fue denominado como el «Jefe Máximo de la Revolución».
La política de Calles durante su presidencia estaba enfocada en la reconstrucción nacional, mediante el establecimiento de un Estado fuerte, apoyado en la ideología populista y basada en el principio de conciliación de sectores. Con Calles se logró un ajuste económico y de instituir un nuevo orden político.
El proyecto de reconstrucción económica durante la administración de Calles fue de llamado “Nueva Política Económica”.38 El proyecto tenía como objetivo;
- La creación de una moneda estable, un presupuesto equilibrado y una Hacienda sana.
- La búsqueda de una correcta política financiera.
- La devolución de bienes a manos privadas.
- La creación del impuesto sobre la renta.
- La creación de instituciones y prácticas que respaldaran la política financiera.
En el gobierno de Calles se creó el Banco Nacional de Crédito Agrícola, la Comisión Nacional de Irrigación y la Comisión Nacional de Caminos. Estas instituciones fueron creadas con el fin de otorgar créditos para el campo y la construcción de presas, embalses, sistemas de riego, caminos y carreteras para favorecer a la agricultura y a la economía del país.58
El reparto de tierras no se realizaba debido a los intereses de latifundios mexicanos y extranjeros que tenían en su poder la mayor parte de tierras. Calles emitió la ley reglamentaria del artículo 27 de la Constitución donde estableció el derecho a la dotación o a la restitución de tierras y aguas, con el objetivo de solucionar el problema.
Asimismo estableció que los mexicanos podían adquirir tierras y aguas en cualquier punto de la República; que los extranjeros no podían adquirir propiedades ni tener concesiones sobre minas, aguas e hidrocarburos a 100 kilómetros de las fronteras y a 50 kilómetros de las costas. Los extranjeros que pretendieran comprar u obtener concesiones debían renunciar al apoyo de sus países natales.58
Durante el gobierno de Calles, México seguía siendo un país donde gran parte de la población económicamente activa trabajaba en el campo y en su mayoría, estaba constituida por peones, aunque en menor proporción que antes de la Revolución mexicana. La población campesina se componía de comuneros, ejidatarios, pequeños propietarios aparceros y arrendatarios de hacienda, ranchos y ejidos. Incluía también a los trabajadores agrícolas migratorios.
PROYECTO EDUCATIVO
El gobierno de Calles se encargó de darle mayor impulso al rubro de la educación. Se dio la construcción de escuelas urbanas y rurales, se fundó el Instituto Técnico Industrial, la Escuela Nacional de Constructores y la Escuela de Ingenieros Mecánicos Electricistas; esos planteles serían los antecesores del Instituto Politécnico Nacional, creado durante la presidencia de Lázaro Cárdenas.
Las escuelas rurales fueron el eje de la integración
nacional: a través de ellas se buscó incorporar a los indígenas al mundo
"civilizado": al castellanizarlos se quiso modernizar sus formas de
vida comunitarias e inculcar nuevos patrones culturales. Se propuso poner en
manos de la población rural, según palabras del propio Presidente Calles,
"las armas del progreso y de la civilización". La vía imprescindible
para conducir a la colectividad a una "vida civilizada" fue la
educación y el personaje central para lograr este proyecto socializador fue el
maestro. "Démosle educación [a los indios] —afirmaba el presidente Calles—
y elevémoslos a la dignidad de hombres". La meta del proyecto educativo en
el campo era, según Moisés Sáenz, el subsecretario de educación:
Integrar a
México por medio de la Escuela Rural. Esto es, enseñar a la gente de las
montañas y de los valles apartados, a los millones de gentes que son de México,
pero que todavía no son mexicanos, enseñarles el amor a México y la significación
de México.
Durante los años 1924 a 1928, periodo del gobierno de
Plutarco Elías Calles, la educación jugó un papel prioritario como instrumento
de unificación y de consolidación de la ideología del Estado. El proyecto
oficial educativo tuvo como objetivo, más que instruir al pueblo, enseñarlo a
trabajar —a ganarse la vida— e inculcarle el nacionalismo oficial. En el
discurso estatal se insistió en la necesidad de que el aprendizaje fuera
práctico y productivo a la vez. De ahí que se apoyaran especialmente los
programas de educación técnica, proletaria y urbana.
